Soy adicta al misterio;
a lo prohibido,
al amor no-correspondido
Me encanta perseguir fugitivos.
Tanto es así que me enamoré de vos,
aún sabiendo que ibas a correr en
cuanto terminaras de robarme TODO.
Y si bien,
no te haría daño,
creo que al amarte
te condené PARA SIEMPRE.
Rogarás que te deje de perseguir,
de buscar,
de llorarte,
de extrañarte.
¡qué estúpida necesidad!.
miércoles, 27 de mayo de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Recuerdos.