Corazón mío: yo jamás te condenaré, ni te criticaré, ni me avergonzaré de tus palabras. Confío en ti, corazón mío. Estoy de tu lado, siempre estarás presente en mis oraciones, siempre rogaré porque encuentres la ayuda y el apoyo que necesitas.
Y a ti te pido: confía en mi.
Sabes que te amo y que procuro darte toda la libertad necesaria para que continues latiendo con alegría en mi pecho.
Haré todo lo que esté en mis manos para que jamás te sientas incómodo con mi presencia a tu alrededor.

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Recuerdos.